En Noviembre de 1976, cuatro jóvenes atletas capitaneados por Joaquín Villar, su entrenador, tomaron la decisión después de varias conversaciones y sopesando bien las numerosas dificultades de todo orden que iban a encontrar, crear un Club de atletismo, totalmente independiente y dirigido por los propios atletas.
Para el recuerdo quedan sus nombres: Armando Alberola, vallista, vicepresidente, Luís Martínez Ballenilla, saltador de longitud, tesorero, Juan José Tortosa, velocista, secretario, y Miguel A. Belmar, velocista, vocal, dirigidos por Joaquín Villar que asumía la máxima responsabilidad. Sólo él tenía más de 25 años.
El paso del tiempo nos ha dejado en el recuerdo entre otras cosas, infinitas historias, numerosos éxitos, alguna decepción, y una legión de amigos, una lista amplísima de atletas y un destacado número de campeones de las más diversas especialidades. Pero entre todos y por méritos propios destaca la figura de Domingo Ramón Menargues, una auténtica leyenda del atletismo.





